Una sola vez por año se interrumpe el proceso totalmente automatizado y se evacua el lodo seco. La mayoría de las veces no se requieren más de 3 o 4 cargas de camión para el vaciado completo del lodo seco de la planta.
Gracias a la posibilidad de alcanzar sequedades de hasta un 90% de MS quedan abiertas todas las opciones de eliminación, desde la aplicación agrícola a la recuperación térmica. Esto aporta independencia a la gestión de la plantay, en consecuencia, mayor seguridad en conseguir una óptima gestión del lodo final.