A diferencia de lo que ocurre con la humificación, el almacén de secado permite obtener un producto final completamente seco que se puede utilizar como combustible multiuso, puesto que no contiene rizomas ni otros cuerpos extraños. Gracias a la baja humedad residual del lodo secado y a la reducción de masa asociada, se puede asegurar la fiabilidad de los costes y la seguridad de la eliminación.
Ambos procesos destacan por el funcionamiento continuado de la planta, que requiere poco tiempo de trabajo. Sin embargo, en comparación con la humificación de lodos, la superficie necesaria para instalar el almacén de secado es significativamente inferior. La fuente de energía del almacén de secado es la energía solar gratuita. La sostenibilidad y el respeto al medio ambiente son ejemplares en este proceso.